Seguidores

Sígueme en Facebook



NOVELA DÍAS DE SOLEDAD

MI NUEVA NOVELA, DÍAS DE SOLEDAD, YA ESTÁ PUBLICADA

A mi parecer, todo escritor deja algo de sí mismo en sus obras, en algunas puede ser el carácter de sus personajes, el físico, los sueños y deseos... en otras, vivencias o experiencias, en otras simplemente el corazón.
A mí me ha pasado que  Días de Soledad, se ha llevado un poquito de mi alma y de mi corazón.
La historia es totalmente ficticia, pero sin embargo tan real como la vida misma.
Esta historia la escribí con calma y mucho sentimiento.
He intentado plasmar los sentimientos más profundos y dolorosos, aquellos que nos hacen sufrir y que no deseamos por nada del mundo sentir jamás, pero por muy triste que parezca, el desamor está a la orden del día y casi todos lo hemos experimentado alguna vez.
Días de Soledad cuenta la vida de una mujer de nuestro tiempo, fuerte, independiente y aparentemente feliz. Ella cree que ha descubierto el amor de su vida y se aferra a él con todas sus fuerzas. Pero ese amor no era tan real ni tan duradero como ella deseaba. Se sumerge en la tristeza y abandona toda esperanza.
Pero la historia no simplemente cuenta las penas, a lo largo de sus páginas iremos entendiendo y apreciando la evolución de la protagonista, pasando del más terrible dolor a la ira, a la aceptación y superación, a la indiferencia y a la llama de esperanza que se enciende en su vida, porque todo pasa, todo se puede superar, y lo que nos espera a la vuelta de la esquina, quizá sea mucho mejor que lo que tenemos a nuestro lado.
Es una novela que recomiendo, una historia muy bonita y con un mensaje esperanzador, que sin duda no dejará indiferente al lector.


DÍAS DE SOLEDAD







SINOPSIS

Carolina es una mujer joven y alegre. Conoce a Arturo, un apuesto chico e inicia una apasionante historia de amor, pero él, al cabo de cuatro años, la abandona sin darle ninguna explicación, dejándola sumida en un estado de tristeza y depresión. Carolina ve como su vida se sume poco a poco en la desesperación. Compra un cuaderno y a modo de terapia, escribe un diario. En él plasma todos sus sentimientos, ideas, vivencias y cada una de las cosas que le pasan por la cabeza, unas buenas y otras no. De manos de Carolina vamos a sentir, vivir y experimentar cada una de las cosas que suceden en su vida, día a día. ¿Podrá Carolina superar esa terrible enfermedad y comenzar de nuevo? ¿Será capaz de mirar la vida con alegría y salir del pozo en el que ha caído? ¿Conseguirá poner fin a sus Días de Soledad?


AVANCE DE LA NOVELA




PRÓLOGO

Si nuestras vidas fueran un libro, ¿leerías el final? 
Este libro está escrito por mí, es mi diario personal, es secreto y muy confidencial, si decides adentrarte en él, te pido total discreción.
Mis sentimientos, mis pensamientos, mis experiencias, todo lo que una vez fui yo, están relatado en estas líneas.
Ahora, cuando soy capaz de volver a leerlo sin sentir un inmenso vacío dentro de mi interior, siento vergüenza, si, vergüenza, al saber que fui capaz de tantas cosas por tu culpa.
No merecías la pena, ahora lo veo, pero en aquellos meses tú y solo tú, ocupabas todo mi pensamiento, mi corazón, mi alma. Tú, eras el dueño de todo mi amor, mi desesperación y mi dolor.
Aunque tal vez, mirándolo desde la perspectiva que otorga el paso del tiempo, no era verdadero amor, me declino a pensar que te convertiste en una obsesión, porque no me quería lo suficiente como para comprender que merecía algo mejor que tú.
Me rio al pensar que durante tanto tiempo pensé que tú eras todo lo mejor del mundo y debería estar agradecida de haberte tenido conmigo, aunque fuera por un corto espacio de tiempo. Ahora sé que no es así, que aunque tú fueras bueno, hay muchos que son mejores. Ahora, que soy plenamente feliz, puedo decir esto con total libertad.
¿Te amé? ¿Me amaste? Eso ya no tiene importancia, queda relegado al pasado y yo debo aprender de la experiencia, ¿no crees?
Si decides leer mi historia, no me odies, no estaba en mis cabales, no quiero hacerte sentir mal, si te animas a leer, solo quiero que entiendas como me sentí, el daño que me causó tu partida, tu traición. Pero no deseo herirte, ya no siento esa necesidad, solo espero abrirte los ojos, que seas consciente de que tus decisiones, para bien o para mal, afectan a otras personas, y tal vez sin darte cuenta, seas tú el causante de su desgracia.
Como despedida quiero decirte, que ahora soy muy feliz, que estoy enamorada de un hombre maravilloso, que me cuida, que me quiere, que me protege. Todo lo sucedido en aquél espacio de tiempo, no es más que una nebulosa flotando en alguna parte de mi cerebro, apenas lo recuerdo y ya no me importa. Lo olvidé igual que a ti.
Ahora te veo como una parte de mi vida, que disfruté en su momento y que me enseñó una gran lección, pero ya no hay ningún otro sentimiento que me ate a ti, ni amor, ni dolor, ni rencor, ni odio, ni desesperación, entre tú y yo, ya no queda nada, te libero de la carga que supuso abandonarme, te libero de tus remordimientos, te libero de tu arrepentimiento.
Eres libre.
Como ahora lo soy yo.

Carolina. 

15 DE OCTUBRE 12:32

Me he levantado, me he puesto el chándal y el pelo sin peinar sujeto en una coleta, he salido a la calle y todo me ha parecido distinto. Tal vez sea yo que mire de otra manera, tal vez… el caso es que el sol no lucía de la misma forma, me pareció apagado, sin brillo, sin fuerza, no sentía su calor. 
La gente pasaba igual que siempre, cada uno a lo suyo. Nadie te mira.
Me he metido en la primera tienda que he visto, ha resultado ser una de chinos. Tú te hubieras enfadado, habrías murmurado eso de “con todas las tiendas de españoles que hay…” pero tú ya no estás, ya no importa nada…
Lo cierto es que en esas tiendas hay de todo, me he quedado maravillada a pesar de mi estado de ánimo pésimo. Todo lo que puedas imaginar o necesitar está ahí. Me he dirigido a la sección de papelería, he comprado este cuaderno y me he vuelto a casa todo lo deprisa que podía ir sin correr. No he mirado a nadie a la cara, no he hablado con nadie, los murmullos de la gente me molestan, las risas, las palabras, los gestos… estar con otras personas me hace sentir mal.
He llegado a casa y he abierto la puerta con un suspiro. Me he quedado un momento con la espalda apoyada en la puerta, he mirado fijamente lo que me rodeaba. Parece distinto. Nuestro piso, ahora solo mío. Todo igual y tan diferente. He sentido pánico y he corrido otra vez a la cama. Me he quitado el chándal y lo he dejado tirado en el suelo, mi pijama estaba dónde lo había dejado, sobre la alfombra, mecánicamente me lo he puesto y me he metido en la cama como si eso pudiera salvarme, salvarme de mis sentimientos, salvarme de mi dolor, salvarme de mí… pero eso no es posible.
Estoy escribiendo esto para sentirme mejor, pero no sirve de mucho, aunque mientras escribo parece que el tiempo pasa más rápido, al menos estoy entretenida.
He llamado al trabajo, no me encuentro con ánimos para ir. Les he pedido unos días de vacaciones con la excusa de que no me encuentro bien. Me han concedido una semana, a pesar de que me deben 15 días, y eso porque ahora no hay mucho trabajo. Son unos tiranos, solo interesa la producción, no las personas, no importamos nada más que para hacer el trabajo lo mejor posible en el menor tiempo, lo demás no importa. Somos como máquinas, instrumentos para llegar a un fin, nada más. ¡Qué triste! Antes no me había puesto a pensar en estas tonterías y ahora mírame, estoy analizando nuestra sociedad mientras estoy en la cama, llorando de dolor y de rabia, sin entenderme ni a mí misma.
Me faltas tú. 
Tú. 
Mi sustento. 
Mi pilar. 
El que me sujetaba cuándo estaba a punto de caer. El que me hacía reír cuando me moría de ganas de llorar.
 El que hacía que mi vida tuviera sentido. 
Tú…
¡Ya estoy llorando otra vez!



16 DE OCTUBRE 03:08

No puedo dormir. Llevo todo el día en la cama, y el de ayer también. Pero no tengo ganas de levantarme, no tengo ganas de nada más que taparme entera con el edredón y llorar. Llorar hasta que ya no tenga lágrimas y me quede dormida y dormir y dormir. Dormir lo suficiente para que cuando me despierte ya no me acuerde de nada, ya no sienta nada. Pero ni siquiera me queda el consuelo de poder seguir llorando, parece que dos días enteros es mi límite. Está bien saberlo.
He levantado las persianas, creí que ver el cielo y las estrellas me animarían. Pero no veo nada, solo tejados, chimeneas y antenas… no hay cielo azul ni maravillosas estrellas. 
¡Mira! Ya me vienen las lágrimas otra vez…



16 DE OCTUBRE 18:32

Me he levantado a comer algo, no es que tenga ganas, no quiero comer, pero mi cuerpo me pide a gritos que tome algo sólido. He entrado en la cocina y he abierto el frigorífico. Se me ha parado el corazón. Lo primero que he visto han sido los yogures esos que solo tomas tú, que saben a rayos pero que dices que son muy sanos, y el tupperware con las sobras de la última comida que hiciste, “macarrones a la parmesana”, tu especialidad. He cogido el tupperware y un yogur, me he sentado en el suelo y me he puesto a comer los macarrones fríos mientras unas enormes lágrimas corrían por mi cara, hubo un momento en que pensé en congelarlos, para tenerlos siempre. Luego he pensado que no puedo ser más patética, ni más estúpida…



17 DE OCTUBRE 10:45

He puesto la tele, para oír voces, otras voces que no sean las que hay en mi cabeza. He ido al baño y me he mirado en el espejo. Me he asustado de mí misma. Llevo cuatro días sin ducharme, mi pelo está grasiento y greñoso. Mi cara pálida y ojerosa. Tengo los ojos hinchados de tanto llorar y manchas en la cara. Siempre me pasa, cuando lloro mi nariz se pone colorada y mi cara llena de manchas rojas. Tú lo sabes bien, cada vez que lloraba me lo notabas en seguida y para levantarme el ánimo te burlabas de mi aspecto. 
– ¡Vaya! Cuando lloras tu nariz no es nada atractiva.
– ¿Nada atractiva? –preguntaba yo.
Tú sonreías. Tu sonrisa siempre me ha embelesado, me quedaba atontada mirándote. Tan alto, tan guapo, tan inteligente. Nunca me creí la suerte que tenía. ¿Cómo un hombre como tú estaba con un chica como yo? No había comparación, era como si el patito feo se casara con el cisne. Sí, eso eras tú, el cisne y yo la normalita, la chica sin ningún encanto aparente que no se sabía muy bien cómo, había conseguido engatusar al tío bueno. El patito que jamás sería hermoso, esa era yo…
–No, nada atractiva. – y me besabas la nariz.
– ¡Vaya! Entonces tendré que dejar de llorar.
–Sí, creo que será lo mejor.
Entonces me abrazabas, me abrazabas fuerte, y yo flotaba… no sabes lo bien que sientan tus abrazos. Hacías que todo lo malo desapareciese, nada tenía importancia, salvo lo bien que se estaba entre tus brazos. Esa seguridad, esa tranquilidad. Como estar en el mismísimo cielo. No existía nada más. 
Ahora no tengo ese refugio, ahora no hay nadie que me abrace y me anime, no hay nadie que se preocupe por mí. La burbuja que eran tus brazos, el refugio en que se había convertido tu amor ha desaparecido y con ellos también parte de mi vida. La mejor parte.  
¿COMO VOY A PODER SEGUIR SIN TI? 
Mis amigas las lágrimas ya están otra vez aquí, ellas son ahora mis compañeras…
Dejo de mirarme en el espejo y me meto en la ducha sin pensármelo siquiera. El agua caliente me reconforta los músculos entumecidos, pero las lágrimas no dejan de correr por mi cara, aunque ahora se mezclan con las gotas de agua de la ducha.
Siento mi corazón roto en pedazos. Siento mi alma dolorida, noto como se muere, como desaparece mi ilusión, mis ganas por la vida. Se me escapan. Se escapan sin poder hacer nada para retenerlas. Lo mismo que me pasó contigo. 
¿COMO VOY A PODER SEGUIR SIN TI? 
Esa pregunta vuelve una y otra vez a mi mente. ¿Seré capaz? ¿Sobreviviré? ¿Algún día volveré a sonreír? ¿Volveré a sentir ilusión y alegría? O por el contrario esta sensación de vacío me acompañará ya para siempre. Este dolor insoportable. Esta ansiedad. 
Nada volverá a ser igual. Mientras el agua caliente y reconfortante recorre mi cuerpo, mi mente enferma me asegura que sin ti ya no hay nada, si tú no estás todo en mi vida terminó.

                                                           
                                                           © Arman Lourenço Trindade



DE VENTA EN AMAZON.ES:

Pinchar aquí.




DE VENTA EN AMAZON.COM:

Pinchar aquí.


1 comentario:

  1. Hola mi querida Plumilla.
    Una presentación maravillosa, espero que los lectores les den una oportunidad a este estupendo libro, y te de muchas alegrías.
    Un besito azul!!!

    ResponderEliminar