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martes, 21 de enero de 2014

ESTA NOCHE TUVE UN SUEÑO



Esta noche soñé algo que me dejó el alma herida.
Estaba tan tranquila, con un grupo de personas en un campo de olivos, teníamos que coger las aceitunas, pero aún no tenían el color adecuado.
Miré a mi derecha y vi a mi abuela Ana sentada en la puerta de su casa, hablando con una vecina tan tranquilamente. El corazón me dio un vuelco. Era un sueño, pero yo sabía que ella estaba muerta, pero la tenía ahí, a unos metros de distancia.
Corrí a toda velocidad y me arrodillé frente a ella. Me abrazó amorosamente y yo me acurruqué en su hombro, con mi nariz pegada a su cuello. Lloré desconsoladamente. ¡La echo tanto de menos! Después de unos minutos ella hizo el ademán de alejarme para mirarme a la cara. Yo me apreté más aún y le supliqué que me continuara abrazando.
-Tranquila, hija. Yo estaré aquí el tiempo que necesites. -Me dijo.
Y yo volví a llorar con fuerza. Notaba que su cuello estaba húmedo por mis lágrimas y pensé  que debería secarlas, pero me quedé ahí, respirando su aroma, sintiendo la suavidad de su piel.
Alcé mi rostro y miré su cara... y la vi, la vi a ella, no a un recuerdo, ni la imagen de una fotografía, era ella, tan nítida y tan clara que me dolió el corazón.
Después de casi veinte años sin ella, los recuerdos se vuelven borrosos, los rostros difusos, se pierden detalles y se distorsionan cosas.
Pero era ella, como cuando la podía sentir junto a mi, abrazarla y besarla.
Le pregunté cosas, sin dejar de tocarla y ella me contestaba a cada una de mis preguntas con una sonrisa.
Después de un rato se puso en pie y se marchó con su vecina. Yo me quedé arrodillada allí, en el suelo, frente a su puerta. Vi como caminaba y se alejaba de mi.
La llamé desesperada.
-¡Avó!
Ella se giró pacientemente.
-¿Estás bien allí donde sea que estés? ¿Sufres? ¿Sientes paz?
-Estoy bien. -Me contestó.
-¿Te volveré a ver?
-No.
Mi corazón se encogió aún más de dolor.
-¿Cuándo me llegue la hora iré contigo, allá donde estás tú?
-No.
Comencé a llorar.
-Pero, ¿cómo te recordaré eternamente si no estoy junto a ti?
Ella sonrió.
-Tranquila, mi cielo. Tú vas a estar bien.
Fijé mi  mirada borrosa por las lágrimas en sus ojos azules, durante unos segundos nos quedamos así, mirándonos la una a la otra.
De pronto mi mente comenzó a moverse, quería volver a la consciencia. Yo me resistí. Supliqué. Luché. No quería despertar. Quería continuar allí, junto a ella.
Desperté como el que se está ahogando y sale a la superficie a por una bocanada de aire, de una forma brusca y rápida. Abrí mis ojos en la oscuridad y me obligué a recordar todas y cada una de las cosas que había vivido. Todas.
Me di cuenta de que mi cara estaba húmeda y mi almohada, mojada.
Había llorado en sueños.
Las lágrimas volvieron a mis ojos y las dejé correr.
Mi corazón lloraba dolorido, porque sentí que la había perdido una vez más...




11 comentarios:

  1. Muy bonito Arman!!! Sabes? Los abuelos que crían a sus nietos dejan una señal en su alma y eso es imborrable, aunque creamos que nos estamos olvidando de ellos, no es cierto, con el paso de los años nuestros recuerdos son cada vez más nítidos y eso es normal, porque la vida nos va preparando para ese gran papel. Aunque eres muy joven serás una gran abuela. Un bonito sueño. Un beso guapa.

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    1. Muchas gracias Pily, hoy estoy algo sensiblona así que he leído tu comentario y me he puesto a llorar jeje.

      Besazos

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  2. Jolines que profundo, me has dejado emocionada y a punto de lágrima.
    A veces nos adentramos tanto en nuestros sueños que los sentimos reales, y como te ha pasado a ti, despertamos con los sentimientos a flor de piel.
    Yo gracias a Dios tengo a mi abuela cerca, de hecho vivimos juntos y espero que viva muchos, muchos, muchos años.
    Un abrazo enoooorme Preciosa.!!!

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    1. Gracias Laidy, es profundo porque lo siento dentro, muy dentro.

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  3. Sin darme cuenta te he comentado con la cuenta de El Club de la Pluma Azul... En fin: Casi me haces llorar, lo has trasmitido de una forma muy real y me he visto allí contemplando la escena y sintiendo las mismas emociones.
    Besicos.

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  4. A menudo en los sueños encontramos el solaz que no hayamos durante el día, son estos los que nos guían y nos sostienen cuando todo parece que se desmorona alrededor.
    Cuando pierdes a un ser querido, a alguien tan cercano, es verdad que el tiempo hace difusos sus rostros, el sonido de su voz, pero ellos siempre están ahí, a tu lado, viéndote seguir adelante y acompañándote en el camino.

    Un beso enorme, guapa.

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    1. Muchas gracias Kelly, tus palabras son un consuelo, hoy no sé porqué pero me siento triste y el sueño no fue más que un sueño, pero la tuve cerca, aunque no la pudiera tocar, y así lo siento.
      Besazos guapa.

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  5. Triste, triste y triste!!! así me siento ahora!!!! con estas palabras has llegado al corazoncito de todas y cada una de nosotras. Eres increible Arman. Muxus.

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    1. No estés triste!!! Gracias por todo, guapa.
      Muxus!!

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  6. Un sueño muy real que emociona y llega al corazón, besos.

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