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miércoles, 21 de noviembre de 2012

SE BUSCAN RECAMBIOS PARA CEREBRO

OH  cerebro!!!!  Ese órgano del cuerpo desconocido, del cuál no utilizamos (según las malas lenguas) ni el 50% (otras lenguas peores aseguran que no se llega ni al 20%) y muchos ni siquiera lo han estrenado, aunque sus cuerpos estén en la avanzada edad de la madurez (desvariando), complejo, caprichoso, complicado, difícil de estudiar y más aún de entender.
Yo tengo un problema con mi cerebro, intento usar la mayor capacidad posible pero no siempre me responde el condenado, muchas veces va a su aire. ¡Caprichoso!
Mi mayor problema es el de la memoria, si, no os riáis, ya sé que es un problema bastante común en nuestra sociedad, mi neurólogo me aseguró  que se debía a que pienso en demasiadas cosas a la vez, y en consecuencia no me concentro en lo que estoy haciendo y por lo tanto, olvido. Le creeré, él es el entendido. Pero yo, en mi infinita curiosidad me pregunto ¿Por qué soy capaz de recordar con bastante precisión, ciertas cosas y sin embargo de otras no tengo la menor constancia  del hueco correspondiente de mi cerebro? 
Me explico.
Cuándo yo vivía en Rioseco, tenía la costumbre de visitar muy amenudo la biblioteca municipal (empecé en cuanto mi marido comenzó a regañarme por la cantidad de libros que compraba porque ya no teníamos dónde colocarlos, aunque a mí no me parecían demasiados). La bibliotecaria, que es magísima, en cuanto me veía entrar ya me tenía preparado un libro "recomendable" por su popularidad, al principio me daba solo uno, pero al día siguiente o a los dos días yo me presentaba de nuevo allí porque ya me lo había leído. Entonces me recomendaba dos libros, pero no me daban para mucho más y yo creo que la mujer se cansó de verme tan amenudo que comenzó a darme lotes de cuatro en cuatro y si tenía suerte no me veía hasta casi quince días. Me recomendó que llevara una libretita y apuntara todos los libros que leía para no repetirlos, y yo tan obediente, la  hice caso. Desde entonces mirábamos en mi libreta si teníamos alguna duda sobre si había leído el libro en cuestión. Muy útil, la verdad.
Pero cuando me mudé aquí (fue cuando comprendí porque a mi marido le parecían demasiados, Dios mío lo que pesan!!! Y me tocó cargarlos a mi solita, para que luego digan que el saber no ocupa lugar, lo ocupa y pesa) y empecé a visitar la biblioteca municipal, me di cuenta de que el bibliotecario no era muy simpático que digamos y empecé a buscarme los libros yo solita, pero la libretita debí de perderla en la mudanza, pero descubrí ( y aquí el quid de la cuestión) que si tenía dudas sobre si había leído el libro o no, con leer las primeras páginas recordaba casi todo el libro (exageración, claro) aunque hubieran pasado años desde que le leí. Sorprendida por mi hallazgo hice el intento varias veces y en todas con la lectura de las primeras páginas reconocía el libro. Fantástico!!!
Esta es la parte de mi cerebro que me fascina, es como si cada vez que leo un libro, en mi cabecita se crea un archivo de dicho libro, dejándolo en pause cada vez que decido dejar de leer y  en play cada vez que continúo con la lectura dónde la he dejado y cuándo lo termino simplemente lo almacena en alguna parte esperando pacientemente a ser recuperado, esto lo tengo comprobado porque, en mi inmensa glotonería, he leído hasta cuatro libros a la vez (bueno, no a la vez, un ratito uno, otro ratito otro, otro ratito el siguiente...) y de uno a otro, no había confusión.
He aquí la parte mala, que me desespera y me frustra la mayoría de las veces.
¿Cómo tengo la capacidad de recordar todos los libros que he leído (que por suerte han sido muchos, aunque nunca son demasiados) y no puedo recordar dónde dejo las llaves, el móvil, las gafas...?
Nada más entrar en mi casa, en el recibidor tengo una bandeja en la que colocamos las llaves, yo entro, las pongo ahí y cuando las necesito no están, simplemente desaparecen...
Mi móvil, el eterno perdido, he tenido que llamar a mi compañía de telefonía porque la mayor parte del tiempo no sé dónde está mi móvil, por lo que no lo uso, y le he dado de baja, total, ¿para qué quiero un teléfono que cuando lo necesito no está? y por el que tengo que pagar, llame o no llame. De lo más curioso, teniendo en cuenta que el móvil lo solemos guardar en el bolso, o en los bolsillos del pantalón, o encima de la mesita del salón... pero el mío no desaparece, se fuga!!! Y ahora soy una paria de la sociedad porque no tengo móvil (podéis reíros, os dejo)
Las gafas... esto sí es un misterio sin resolver ¿Cómo puedo perder unas gafas que normalmente siempre llevo puestas? Pues las pierdo, no me preguntéis ni cómo ni por qué...
Lo último ha sido mi reloj de pulsera, un reloj al que le tengo cariño porque me lo regaló mi esposo. Recuerdo perfectamente pensar cuando me lo quité "voy a guardarlo aquí porque así sé dónde está"... Lo habéis adivinado, no sé dónde lo guardé y he puesto la casa patas arriba tres veces, y con patas arriba quiero decir que todo lugar en el que se puede guardar algo ha sido debidamente registrado (lo he volcado todo al suelo) tres veces y aún así sigue sin aparecer.
Me he ido a la cama llorando de rabia y frustración.
¿No puede mi cerebro guardar por igual unas cosas y otras? ¿Es un defecto de fábrica o simplemente se me ha ido deteriorando con la edad? No lo sé, pero si de algo estoy segura es que si alguna vez alguien tiene a bien montar una fábrica con recambios para cerebros defectuosos, amigas mías, yo soy la primera de la lista.
Besazos!!!



2 comentarios:

  1. Jajajajaja!!!! A mi me pasa igual con lo de los libros...

    Empece muy pequeña a leer y como no había pelas (ahora el termino ha cambiado a Euros) para comprar libros,, pues me formatee el celebro (riete, riete) para olvidarme de lo que había leído... Me costó un poco y ahora casi tengo el asunto dominado.
    Lo hice, como no , para poder volver a leer los mismos libros, y emocionarme igual que la primera vez.

    En cuanto a perder cosas, no tengo ese problema... más bien me las encuentro.

    Soy la buscadora oficial de la familia. Que le vamos a hacer.

    Sin encambio, hay recuerdos que he perdido y por más que busco y re busco y registro los rinconcitos de mi cerebro no los encuentro.

    Asi que yo no sé que es peor.

    Me ha hecho mucha gracia esta entrada, pero ya me voy que si no me enrollo como una persiana..


    Chao...

    Un besazoooo!!!

    Nota: Te he estado esperando en "Casa" ya sabés donde y no habéis aparecido... a ver si nos vemos mañana.

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